miércoles, 2 de abril de 2014

TU ERES MI OBSECION (CUENTO)

Estoy loco no
puedo comprender como pude hacerme adicto a él, me habían dicho que la cocaína
era adictiva, el tabaco, el alcohol y todas esas sustancias que la gente
estúpida toma como pretexto para resolver sus problemas, me dan asco esas
personas tan........

Todo comenzó
aquel día que empecé  a estudiar para el
examen de geometría analítica, esa maldita materia que aunque las matemáticas
me encantaran me hacían arrancarme los pelos(sarcasmo), pues no se me pegaba
nada, y es que como se me iba a pegar algo,  si solo me la pasaba  viéndole las piernas a mi profesora, ya le
había rezado a miles de santos y nada mas no se me hacía con ella, pero bueno,
ese día mi mama como siempre queriéndome cuidar me diola receta que su abuelita
alguna vez le dijo , pero es que yo no comprendo como las mamas pueden darte
esas recetas, pero bueno no podía contradecirla, me dijo:

-       Mi abuelita me dijo alguna vez que para
aguantar las desveladas tienes  que
tomar  unas cuantas tasitas de café.

Yo solo sonreí y le dije está bien mama, y es que no podía
decirle que no a nada, porque era como el reloj viejo de mi abuelito, que tenía
que apagarse porque no se callaba.

Esa noche ya había tomado café, el café no era mucho de mi
agrado, pero exclusivamente ese día mí mama me llevo un café de olla, y es que
mi mama se esmeraba, haciéndome de comer y ahora no podía resistir ese olor tan
placentero.

Seguía estudiando y tomando café cada 10 o 15 minutos, los
deseos de ir al baño cada vez eran más extremos, ya ni me acuerdo cuantas veces
fui, es más creo que hasta me hise en los calzones, esa noche no dormí nada,
dieron las 5 de la mañana y me aliste para irme a la escuela, según mis amigos
me vieron muy  tranquilo, que no se veía
que no había dormido, julio que era mi mejor amigo , me pregunto:

-¿pásame  la receta,
pues vienes desvelado y no se te nota nada? , solo le dije

- ¿a quieres saber porque cual es la receta?, me la pase con
diana en la noche.

Diana era mi chica, la niña más linda.

Comencé  a reír y julio
se enojó conmigo, solo me dijo

-David estoy harto de tus estupideces.





No comprendí porque se enojó, de hecho no le había dicho nada
malo , solo le hice  una simple bromita,
pero pensé, a lo mejor Susana ya no lo complace y esta de mal humor, no me lo
tome tan apecho, empecé a reír y me fui al salón.



Llegando al salón estaba  dianita, quien me saludo con un beso en la
mejilla y me dijo que el examen de geometría seria mañana mismo, que estudiara
muy bien porque vendría de todo el semestre, ella sabía que no era tan bueno en
esa materia, 15 minutos después llego el profesor de calculo que me caía tan
mal porque se creía el amo de las matemáticas solo porque había estudiado su
doctorado en una universidad de España, a mi novia le caía tan bien que hasta
me molestaba cuándo lo defendía, veía mi  reloj cada 5 minutos la clase de él se me
hacía eterna, y aburrida, así que para matar el sueño le pedí permiso de salir
al baño(era un buen pretexto para no estar en su maldita clase que solo me
ocasionaba sueño) fui a la cafetería y me pedí un café súper cargado, de hecho
a mí no me gustaba el café pero no dejaba de tomar y cada tasa era más
placentera.

Terminando mi café me fui al salón, mi novia me paso lo que
ya había dictado y me puse hacer los ejercicios que el ruco había dejado.

Por fin la hora del receso llego y para mí era la gloria pues
ala segunda clase tendríamos con Andrea nuestra maestra de geometría analítica,
que como ya les conté era mi bendición y esa tentación que cualquier hombre
tendría.


Dianita, julio, Susana y yo nos fuimos al receso a comer, en la
cafetería me volví a pedir otra taza de café, pero esta vez más grande, dianita
muy sacada de onda me dijo que porque tomaba tanto café si  a mí no me gustaba, le dije que esa había
sido la receta que mi mama me había dado para no dormir toda la noche y poder
soportar los desvelos, ella solo me sonrió y me dijo:

-       Hay
mi amor nada mas no te vayas hacer adicto, y me dio un beso. Le dije :

-       Qué
te pasa, no como crees

Todo el  receso nos la pasamos echando relajo, de hecho
ya quería entrar a clase, es que estaría la clase de la maestra Andrea.

Dieron el toque para entrar y llegando al
salón estaba ella allí sentada, con sus vestidos tan extravagantes, dio su
clase y yo con ansias de otro café, no resistí mas y me fui a la cafetería, me
pedí otro café, pero esta vez el llamado “extra cafeína” era  una taza súper grande.me termine mi tasita de
café y me fui al salón, ya nada podía detenerme, él ya era mi necesidad.

Terminaron las clases y me fui con diana, la
lleve a su casa y le dije que en la tarde no podría verla porque estudiaría
para el examen, ella lo comprendió pues también tenía que estudiar.

Llegando a mi casa le ayude a mi mama a hacer
el  aseo, pues ella trabajaba todo el
día, después me puse a jugar Xbox, se dieron las 3 de la tarde y esas ansias
voraces regresaron y tome una taza tras otra, hasta que llego mi mama y
comimos, le dije que me iría  a mi
cuarto, le pedí que preparara ese café tan deliciosa pues le dije que tendría
que estudiar casi toda la noche pues mañana seria el examen.

Mi mama nunca sospecharía que sucedería esto
conmigo y solo lo vio norma, me llevo la olla de café al mi cuarto  y tome cada tasita de café hasta terminar,
todo fue excelente, estaba listo para el examen.

Al otro día llegue a clases y mis amigos no podían
creer que estuviera tan bien, incluso mi novia llego a preguntar si me drogaba,
y le conteste que no.

El examen lo termine con éxito, y después nos
fuimos al receso, tome más café, mi novia ya se había preocupado, pues nunca
había tomado tanto café, le dije que no se alarmara que solo era cuando me
sentía cansado o tenía que estudiar para el examen de cualquier materia.

Los días transcurrieron y yo seguía tomando
café a cada hora del día, mi novia si estaba muy preocupada, llego a los
extremos de decirme que me dejaría si seguía tomando café, solo le decía que
exageraba mucho, discutimos muchas veces por ello.

Llevaba casi más de 3 meses sin dormir, sentía  que era el café el culpable de esto, pero, no
podía dejarlo se había convertido en mi mitad, quizá en mi gran amor, llegue a
pensar que estaba loco.



Los días y los meses transcurrían y llevaban consigo,
ese amor y obsesión por el café, llegue a los límites extremos de dejar a mi
novia pues ella nunca comprendió que el café era mi vida, que tenía que
tomarlo.

Debo confesar que si estoy loco que él se
volvió mi necesidad y que ahora me encuentro encerrado entre su olores tan
placenteros, puedo sentir hasta miles de kilómetros que él está presente, y han
pasado ya casi 3 años de que él se volvió 
mi obsesión, me siento todos los días fuera de mi puerta a tomar una
tasita tras otra mientras escucho un heavy a todo volumen, así llega la noche y
espero otro día más para estar con él.

Soy David Alejandro Domínguez  Jiménez y te confieso que soy adicto al café.

este es unno de mis cuentos mas tranquilos, aun falta corregirlo, pero aver que les parece

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