La noche es fría y tenebrosa, puedo ver desde mi ventana aquel castillo que inquieta mis sentidos, la neblina
cubre su fachada gótica dominada por gárgolas diluyendo la tenue luz de las
antorchas en las almenaras,se levanta sobre la montaña que domina el paisaje al
tiempo que lo llena de encanto.
Mientras lo miro imagino cosas, y me pregunto:
¿Quién
podría vivir allí?, mucha gente me ha contado que por las noches suceden cosas
extrañas, que entre sus paredes y pasadizos se escuchan murmullos débiles y
casi imperceptibles, y que se cree que la raza de Caín, los vampiros, habitan
el lugar desde tiempos inmemoriales.
La verdad yo no creo lo que la gente me cuenta,
quizá lo haga el día que un vampiro venga y me muerda el cuello, esos relatos
son cosa de fantasía que no podemos permitir que alberguen en nuestras mentes en
estos tiempos.
Hace tiempo mientras dormía, escuche ruidos
extraños en el jardín al que da la ventana de mi recamara, me asome con cautela
pero no pude y solo la pálida luz de la luna intentaba iluminar ese espacio
rodeado de vegetación, volví a la cama intentando ignorar todo lo que estaba
sucediendo, con el pasar de las horas, aquellos ruidos se intensificaron, y de
pronto la miré repentinamente.
Estaba
parada al pie de mi ventana, me observaba y me hacía señas como pidiendo que la
dejara pasar, sus cabellos eran negros, su mirada llena de misterio y
melancolía inundaba mi ser, su piel era
pálida como la luna,no pude evitarlo, me asuste demasiado y grite. Creo que se
asustó pues cuando mis padres entraron a la habitación ella ya no estaba, se
había diluido con la bruma nocturna.
Mis padres me preguntaron porque había
gritado, debo ser sincera, no quise decirles la verdad porque sé que no me
hubieran creído, de echosabía lo que me diría, que atribuirían todo a los
alucines que me provocaba mi“músicasatánica”.
No quise empezar una discusión, solo les dije
que había tenido una pesadilla. Cuando se fueron me asome por la ventana, y la
vi yendo de prisa rumbo al castillo de la montaña como si sus pies no tocaran
el piso, hacia aquel castillo que me extasiaba al mirarlo todas las noches, me
llenaba de sueños y fantasía. La imagen
de la mujer se fue perdiendo poco a poco
en la obscuridad y la bruma, cuando deje de verla definitivamente regrese a la
cama, y así, pensando en quien podría ser aquella dama misteriosa, fui cerrando
mis ojos hasta quedarme dormida.
Me levanté con el sol de aquella
mañana fría, tomé un baño, después un café y caminé a la escuela sin dejar de
pensar en lo que había sucedido la noche anterior, no podía sacarme dela mente
aquellos ojos llenos de melancolía que motivaron mis ganas de saber quién era aquella
desconocida.
No prestéatención a la clase, saque un
cuaderno y empecé a dibujar las facciones del hermoso rostrode aquella mujer, necesitaba
saber quién era ella y que misterios escondía. Lescontéa mis amigos lo que estaba
sucediendo y ellos me respondieron que estaba loca, que haber leído tantas “HISTORIAS
DE VAMPIROS” me había consumido la mente y que quizá todohabía sido un sueño,
nadie comprendía que aquello había sido tan
real con el frio matinal y la bruma que cubría la montaña. Que de verdad había visto
a aquella mujer.
Saliendo de la escuela me fui
caminando, escuchaba una canción que Gretel, mi amiga por internet me había
mandado por Wattsapp, la melodía triste inundó mis oídos y me trajo el recuerdo
del rostro de la desconocida.
Llegue a casa, como siempre todos se
habían ido a sus asuntos dejándome sola, me senté frente a la computadora y la
encendí, casi como por instinto abrí el buscador y escribí la palabra “Vampiro”,
me dedique a investigar en
internet sobre los no muertos, pero no encontré demasiado, solo encontré un artículo
decía que son seres o personas que se alimentan de sangre, que viven de noche y
más patrañas, también encontré imágenes, pero ni una de ellas era parecida a
aquella mujer.
Las horas transcurrieron, y mis padres
llegaron de sus trabajos, me dijeron que estaban muy sorprendidosde que no había
salido a la calle, y es que en realidad estaba demasiado concentrada en mi
búsqueda para abandonarla solo porque si, después de algunas horas la noche cubrió
todo con sus negras alas. Subí a mi cuarto y no dejaba de asomarme por la ventana,
con la esperanza de volver a verla, pero
eso jamás ocurrió, así que decidí acostarme y relajarme pues al día siguiente
debía ir a la escuela.
A las tres de la madrugada escuche
los mismos ruidos de la otra noche pero ahora más cerca de lo normal, empecé a
tener mucho frio, y el miedo parecía devorarme, cerré los ojos como intentando
auto protegerme. Al abrirlos la tenía de nuevo frente a mí, mientras me miraba fijamente a los ojos me
dijo:
-
Angie
he venido a visitarte, pues mis amigos y yo queremos que nos acompañes a donde
habitamos, queremos que sepas de nosotros, que si existimos, y que podemos ser
mejor que cualquier mortal, mi nombre es Nancy y te invito a que vengas conmigo
a nuestro castillo.
Me quede paralizada, no sabía si
gritar, desmayarme e incluso correr, pues aquellos ojos negros no dejaban de
mirarme.
Al despertar no sabía lo que había
pasado, solo escuchaba voces hablando idiomas extraños, me dolía mucho la
cabeza y tenía ganas de vomitar, un hombre me tendió su mano pálida y delicada
para ayudarme a levantarme y me dijo que
no tuviera miedo, que no me harían daño, que solo querían que fuera de ellos,
que perteneciera a su grupo, pues desde que estaba pequeña me seguían el
rastro, solo esperaron a que estuviera un poco más grande para entender las
cosas. No sé si fue el miedo o el asombro tan grande que me provocaron, todo
comenzó a darme vueltas y me desmaye otra vez.
Cuando volví a despertar, ellosdanzaban
a mí alrededor y al mismo tiempo
cantaban sin parar en un antiguo y raro lenguaje, yo no podía distinguir lo que
decían, estaba muerta de miedo.
Nancy se acercó a mí y me abrazó, me dijo que
no le tuviera miedo, que ellos, los vampiros que habitaban el castillo de la
montaña solo querían ser mis amigos y que pedían que me quedara con ellos para
siempre pues por la oscuridad de mi corazón me habían elegido.
Yo le explique que no podía hacer
eso, que mi vida era distinta a la suya, que aceptaba ser su amiga, que había
entendido que no debí haberme burlado de su existencia pero que no me castigaran con eso.
Nancy me repetía una y otra vez que
no era decisión de ella, que ya estaba escrito. Le pidió a uno de sus
compañeros que me mostrara la pintura que tenía grabada la inscripción de la profecía
que se tenía que cumplir, me mostró la pintura y con ella la antigua
inscripción, tenía también grabada mi fecha de nacimiento y el dibujo reflejaba
mi rostro.
Le pregunté a Nancy porque me habían
elegido a mí entre tantos miles de personas, ella me contesto:
No todos tienen la suerte de ser
como nosotros, somos inmortales, nos alimentamos de sangre y además tenemos
poderes, tu mereces volverte como nosotros por el inmenso cariño que sientes
por mis historias, las cuales escribo para decirles a los mortales que siempre
hemos existido.
Le pedí a Nancy que me dejara
pensarlo, que por esa noche solo deseaba ir a mi casa y que cuando ya estuviera lista
yo se lo haría saber, algo dentro
de mí me exigía aceptar su propuesta,
pero el miedo me hacía titubear ante mi destino
Le pedí que me llevara a mi casa pues
yo no conocía aquellos rumbos, caminamos por un bosque espectacular, se
escuchaba el cantar de las lechuzas y la
luna iluminaba mágicamente el sendero, haciendo del paisaje un cuadro como el
descrito en los cuentos de vampiros. Me ofreció su ayuda, me dijo que no dudara
en llamarla.
Me pidió que cuando me decidiera ser
parte de ellos, hiciéramos un pacto de sangre para nunca volviéramos a separarnos,
le dije que estaba de acuerdo con ello, que sentía dentro de mi algo que me
exigía quedarme a su lado.
Llegando a mi cuarto entramos por mi
ventana intentando no hacer ruido.
Al
llegar a mi cuarto me abrazó y se fue
volando hasta el castillo. Un sueño atroz comenzó a cerrarme los parpados, me
acurruque en mi cama y me quedé dormida, esa noche soñé con esos ojos negros de
aquel caballero que me tendió la mano.
Al otro día me levanté muy temprano,
no quise asistir a escuela, salía mi jardín, me senté en el césped mojado, la señora que
hacia el aseo me dijo que me acusaría con mis papás porque no había ido clases
y que también se había dado cuenta que
la noche anterior no la había pasado en casa, me levanté, la miré a los ojos y le dije con furia:
–
tú que les dices que no fui a la escuela, y que además no dormí en casa y yo me
voy a beber hasta la última gota de tu sangre, la beberé hasta dejarte completamente ¡¡muerta!!
La señora se asustó y empezó a
gritar, ese día se fue de casa, me dijo que le diría a un cura que me rezara un
exorcismo porque estaba endemoniada, yo sigo sin entender el porqué de mis
palabras, jamás había deseado beber sangre.
Mis padres llegaron de trabajar y me preguntaron porque la señora se había ido
de la casa, les dije que porque había tenido una urgencia en su pueblo y tuvo que irse, me
dijeron que tardaría un poco para que alguien más viniera a trabajar, y que yo
me encargaría de limpiar la casa, yo les dije que estaba bien, como sea ya no
estaría más con ellos, pues había decidido marcharme al castillo con Nancy.
La media noche llegó y Nancy entró en mi habitación, le dije que
estaba lista, que había decidido irme con ella y celebrar aquel pacto de sangre
que me convertiría en un vampiro.
Nancy me dijo que eso era lo que
siempre deseó. Caminamos rumbo al castillo, íbamos platicando sobre mi vida y
lo harta que me tenía este mundo de maldad, me dijo que los vampiros no eran
malos que simplemente se defendían y que tenían hambre, lo cual me causó mucha
gracia, pues ella lo decía tan tranquila.Por fin llegamos al castillo y
entramos, ellos ya estabanesperándonos.
Comenzaron las celebraciones y las danzas; de
pronto dos de ello trajeron un libro de pastas negras y nos pidieron a Nancy y
a mí colocarlos en medio de un círculode fuego que ni siquiera noté cuando lo
encendieron, los demás vampiros se pusieron
alrededor de nosotras y danzaban sin cesar, mientras repetían:
¡La
profecía va a cumplirse, la elegida dejara su carne mortal para ser una con
nosotros y tomar su sitio en el ciclo de la no-vida!
Nancy me abrazó y me dijo: ahora si
hermana nuestro pacto de sangre se va a cumplir, no temas, a partir de ahora
eres una con nosotros, y sentí como sus colmillos se clavaban en mi cuello mientras
mi sangre se deslizaba por su garganta al tiempo que el hombre que me dio la
mano para levantarme leía de aquel libro negro extrañas oraciones en palabras
incompresibles, la luna se volvió roja como de sangre y las lechuzas comenzaron a revolotear en la cúpula del
castillos y los demás vampiros sonreían y cantaban. Cuando terminóla
celebración me abrazaron y felicitaron, después danzamos hasta que nos
sorprendieron los primeros rayos del sol, bajamos al sótano y nos recostamos en
planchas de piedra labrada.
Cuandodesperté la luna de luz
mortecina iluminaba mi rostro, mire mi
reflejo en los ojos de Nancy y noté que yo tenía también ese aspectopálido, mis
ojos brillaban de un color negro profundo como lo eterno y llevaba puesto un
vestido que Nancy me coloco mientras dormía, muy parecido al que vestía mi
imagen en el cuadro de la profecía. Tenía mucha hambre, Nancy me tendió la
muñeca y me dio de beber.
Desde ese día todas las noches
salimos Nancy yo a buscar nuestro sustento, la sangre deliciosa de los
mortales, danzamos por las noches en los salones del castillo de la montaña y
vagamos por los linderos del bosque bajo la luz de mi amada luna llena.
MA DE LOS ANGELES MEDINA FLORES.12/ abril /2014